Reflexión Jamás Golpees a Tu Hijo de Hugo Almanza
Golpear a un hijo es un acto tan irracional y cobarde
que debería avergonzar al género humano
golpear a un hijo es caer en el peor de los abusos
es imponerle la ley del más fuerte a una indefensa criatura.
Golpear a un hijo es un acto salvaje, indigno de un hombre
es enseñarle, que agredir al prójimo es normal
es formar un futuro padre o esposo violento.
Golpear a un hijo es adoptar la conducta del matón
que consigue lo que quiere a golpes y su razón es la fuerza
golpear a un hijo es aceptar que no estamos
capacitados para ser padres, ni merecemos serlo.
Por eso, si anhelas un mundo de paz, jamás golpees a un niño
comienza cuidando la integridad física y moral de tu hijo
Si necesitas cultivar su disciplina, formar su carácter
y prepararlo para la vida, con mayor razón, hazlo fuerte
y valiente, pero no agresivo lo aprenderá mejor con el ejemplo.
No hagas que tiemble de miedo ante tu sola presencia
cada vez que cometa un error, recuerda que recién
está empezando a vivir y que tú también tuviste esa edad
sé justo en tu juicio y corrígelo con amor.
La sanción moral, aunque no lo parezca, es más efectiva
despierta sus nobles sentimientos y desarrolla sus valores,
así no tendrás que castigarlo.
Cada vez que te sea posible, trátalo con ternura
y dile que lo quieres, no olvides que eres tú en pequeño,
viviendo otra vez, rumbo a la eternidad; que lleva tu sangre,
que eres su ídolo, su héroe no lo defraudes
Dios te lo ha confiado para que hagas de él,
un hombre bueno y no para que lo maltrates.











