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Reflexión Larga del Sentir y la Experiencia

Hay momentos en la vida que la perdida de alguien, la soledad asfixiándonos mientras comprime nuestro pecho con palabras o sentimientos que traen pensamientos y decisiones enemigas de la razón y la cordura, cuando la luz se aparta y olvidamos por qué vivimos y nos preguntamos qué hacer con nuestra vida qué camino tomar, es la soledad, un vació que trae nostalgia con recuerdos pero se convierte también una aliada mientras sentimos que nos hundimos y ya nada importa y en cierta forma disfrutamos el hundirnos esperando en nuestro interior que alguien venga a ayudarnos mientras somos bombardeados por pensamientos que contemplamos, pensamientos que antes eran impensables ahora se vuelven caminos delante de nosotros, las preguntas seducen la herida para que sangre más fluidamente y cada paso pesa más que el anterior, el tiempo pasa y todo avanza con él, pero ese vació de ver que seguimos estancados, no pasa el llanto trae descanso en la mayoría de los casos pero en los extremos debilita la esperanza que se tarja poco a poco.

Pensar que no seremos ni un recuerdo al cabo del tiempo pero es normal todo pasa y es olvidado nuestro egoísmo pone muros al rededor todo pierde su sentido y su razón de ser, la mente puede crear muchas cosas con el uso del cuerpo pero también puede destruirlo con sentimientos somos frágiles y débiles cuando perdemos a alguien y nos embarcamos en la tristeza que trae caricias dolorosas recuerdos de sentimientos hermosos se vuelven finas cortadas en el corazón las voces de los demás dando ánimos son como latigazos que hacen querer perderse en un mundo donde sólo existas tú y tu consciencia vemos la mentira como verdad y lo bueno como malo es como si se liberara algo o alguien distinto a nosotros si bien dicen que hay que ser fuerte pero las cosas no se deciden sentir sólo se sienten y ya, hay cosas que la gente hace soñar muy fácil, pero que no sabemos cómo llevarlo a cabo como salir de esto como ser liberados cuando llegamos a un punto en donde no queremos ser libres es como si esa persona que ya no está al marcharse hubiera también llevado con sigo algo de nosotros que era indispensable para vivir y si bien hay tanta gente en el mundo mejores y peores entre ellos.

También es cierto que ninguno es igual a otro por lo tanto es imposible que alguien pueda remplazar a otro, como la ignorancia hace pensar a algunos, saber que no volveremos a ver esa persona que un tiempo atrás fue más que una pareja, más que un amigo, más que un hermano(a) y sin tener la certeza que después de la muerte abra un encuentro ese es el abrazo de la desesperación la caricia de la amargura cuando pensamos que por que no fuimos mejores personas con ese alguien esa es la palmadita en la espalda de la nostalgia quien no lo ha vivido en carne propia, no sabe el nivel de dolor que se encuentra entre los gabinetes de la soledad mientras andamos en la tristeza viendo flotar recuerdos a nuestro alrededor.

La esperanza es quizás la armadura más difícil de romper sin ella nuestra esencia, nuestra sustancia quedaría al descubierto allí se ocultan secretos que nadie sabe y que morirán juntamente con nosotros yo viví este dolor que eran como manos cálidas que me hundían poco a poco convenciéndome de que ya el sentido de la vida, los planes dibujados en el corazón para el futuro habían muerto en ese momento y sólo en ese momento cuando uno de los muros que habían puesto mi egoísmo se rompió y recordé a esa hermosa persona que ya no estaba y que no era justo estar viendo algo que ella no hubiera querido que yo viviera y lance un clamor al cielo con las fuerzas que me quedaban pidiendo ayuda sentí que en esa petición perdí toda mi fuerza pensé que era el fin pero sentí que todo esto que me oprimía me empezaba a soltar como si alguien más quitara de encima mío esto que sentía y mientras su luz se acercaba era como si la oscuridad huyera de él, su rostro irradiaba una luz que penetraba como espadas mientras un coro celestial lo acompañaba fue extraño pensar que empezaría un juicio en contra mío pero fue distinto parecía que aquello que yo avía estado cargando ahora lo cargaba él y de entre la tierra salió un pergamino que tenía una sentencia de muerte para mi este hombre al cual no se le podía ver su rostro por la luz que emanaba pero tenía un aspecto de rey y deslumbrante hermosura pidió que mi castigo se lo dieran a él su voz parecía que fuera a romper o destruir todo por la potencia de la misma pude ver cadenas que liberaba mi alma se abrían prisiones soltando pedazos de mí, luego entendí que este hombre era Jesús del que yo antes decía que no me hablaran de él y que no creí en él, supe que el avía pagado un precio muy alto por mí y aun no logro entender por qué nos ama tanto, desde entonces sigo sin saber en qué parte esta esa persona que perdí, solo espero que este en los cielos con el que respondió mi clamor, recibí a Jesús en mi corazón y mi nombre fue escrito en un libro que tiene por nombre vida.

Doy gracias a Dios en cristo Jesús amen y amen.

Enviado por: Dasael.

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