Cartas a Dios Reflexiones

Reflexión al Camino de Dios

Cuando veas el desierto, no te desesperes; pues de cierto te digo que vale más que pacientemente esperes.

No rechaces mi consejo y serás bienaventurado; camina siempre conmigo y no te desates de mi mano. Yo soy el que te cuida y con su mano te sostiene, aquél que pendiente siempre te tiene, aquél que en tu rescate siempre viene; soy la fuente para el sediento y reposo para el cansado, soy vida para aquél que busca vivir a mí lado.

Soy la luz del mundo sin mí la oscuridad es por la eternidad, por cuanto soy el cordero inmolado de Jehová yo soy la verdad. Cuando las fuerzas se agoten, ten Fe y llámame por mi nombre; de cierto, de cierto te digo que te haré un nuevo hombre. Aunque vengan olas a tu vida yo estaré contigo en tu barca; ¡Pues yo fui aquél protegí a Noé y su Arca. A los vientos y tormentas fijamente les miré, y confrontándolos así les pregunté: Y vosotros contra mí ¿Qué sois? Pues vuestra existencia desaparece cuando yo estoy. Vengo a tu puerta ¿me aceptarás en tu corazón? Pues aunque pocos me conozcan Yo soy tu salvación.

Siendo rico de todo lo mío me despojé para vencer a éste mundo y al reinado de lucifer; para llamarte y decirte que por los siglos yo te amo, que tú fuiste la razón por la cual me entregué a ser crucificado. Sufrí, lloré, pero nunca me detuve; pues podía rendirme o estar junto a ti.

Si valoras mi prueba de amor ven y sígueme, y con todos los días de tu vida ven a mí, y abrázame.

¡Te amo! Espero que vengas a mí; pues yo soy el camino, la verdad y la vida.

Enviado por: Transtornador

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