Cartas a Jesucristo Poemas Religiosos

Oración Perdóname, Señor

Padre, no tengo palabras para expresarme; pues no vengo a tu presencia para Justificarme. Mis actos me han llevado a la rebelión y al pecado; ¿Qué haré para deshacerme de este pasado? Me fui de ti, y las noches frías me consumen; me fui de ti, ¡Dios mío anhelo tu agradable perfume! No abortes mi oración porque verdaderamente vengo arrepentido, no me cierres las puertas del cielo por cuantos males haya cometido; te reconozco y admito que sin ti mi vida no vale nada, pues me encaminé en lo surreal de la vida como si fuese un cuento de Hadas. No fui consciente del mal que e hice y te contristé; perdóname Señor mío, pues dónde tú quieras llévame. Toca mi corazón y verás mi sinceridad; pues no son palabras decorosas sino que proceden con la verdad.

JEHOVÁ: Hijito mío, ¿Por qué tanto llanto? ¿Acaso no sabías que Yo te amo tanto? Levanta tus rodillas, pues no deben de ensuciarse; permíteme darte lugar en mi Reino y con mis manos moldearte. Yo Soy, ¿Por qué se abate tu alma? Por cuanto a mí viniste arrepentido yo seré tu solución a todo y el motivo de tu calma. Antes que nacieras, yo ya vi tu error; más yo te perdono, pues te amo con todo mi corazón. Apártate del mal y camina en Santidad; pues en el reino de los cielos solo mora el amor, la justicia y la verdad. Mi amor es grande, no conozco el enfado; pues solo tengo ojos para ver lo mucho que te amo. Tal vez te dijeron que fue más grande tu pecado que mi amor; más el que lo habla poco entiende porque siempre estuviste en mi corazón. ¡Bienaventurado tú que me reconociste en tus caminos y bienaventurado todo aquel que sigue mis mandamientos caminando bajo mi palabra!

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