Toco un pétalo de rosa y
me parece tocar tu piel,
bebo de un manantial de agua pura,
es como si estuviera bebiendo de tu propio ser,
oigo cantar a un ave que susurra
lo mucho que te voy querer.

Caminas sin rumbo hacia el amanecer,
por qué no cambias
y vienes a mis brazos que te van a enternecer,
la mirada se te nubla y no ves nada
pero sabes que no es neblina,
sino que no te das cuentas
que es mi amor que se avecina.
***
El tiempo pasa y no ves nada
él te oye pero no exclama,
te deja saber que de prisa el pasa,
pero siempre ha susurrado
que de mí siempre has estado enamorada.
Autor: Juan Camejo











