Mi dios dale a mis hijos la fortaleza de reconocer cuando hayan flaqueado,
que tengan el valor de enfrentarse con sigo mismo cuando sientan miedo.
que lleven alta la frente en la honrada adversidad de la derrota,
y sean modestos y gentiles en la victoria
que nunca den la espalda cuando deban erguir el pecho,
que no se contenten con solo desear en vez de realizar,
que te conozcan a ti y se conozcan a sí mismo
y sepan que en ello se encuentra el fundamento de todo saber.
Mi Dios, te lo suplico no los guíes por el camino cómodo y fácil,
sino por el sendero áspero, espinoso y difícil
donde las dificultades son acicate y reto para vencerlas,
allí déjalos que aprendan a hacer frente a las tempestades,
a sostenerse firmes y seguros en medio de ellas.

Mi dios, que sean capaz de compadecerse de los que flaquean
y fracasan de sano corazón y altos ideales capaz de dominarse ellos mismos
antes de pretender dominar a los demás
unos hijos que aprendan a reír; pero que también sepan llorar,
unos hijos que avancen hacia el futuro sin desentenderse jamás de lo pasado.
TE IMPLORO A TI DIOS MIO… les concedas suficiente sentido de buen humor
para proceder con seriedad sin tomarse a si mismo demasiado en serio,
HUMILDAD y sencillez, compañeros de la verdadera grandeza.
Una mente abierta e imparcial, propia de los verdaderos sabios
y la mansedumbre de los verdaderamente FUERTES
porque solo entonces yo como MADRE de: MARCELA, ALFREDO Y ELOY.
MI DIOS me atreveré a susurrar en lo más profundo de mi corazón
MISION CUMPLIDA no he vivido en vano
gracias mi señor por darme la fortaleza para formarlos con valores
y hacer de ellos hombres de bien útiles a la sociedad
Gracias.
Autora: Carmela Perez F.











