Dic 4

Las pajas del Pesebre

Niño de Belén
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Lloras entre pajas,
del frío que tienes,
hermoso niño mío,
y del calor también.

Duerme, Cordero santo;
mi vida, no llores;
que si te escucha el lobo,
vendrá por ti, mi bien.

Duerme entre pajas
que, aunque frías las ves,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Las que para abrigarte
tan blandas hoy se ven,
serán mañana espinas
en corona cruel.

Mas no quiero decirte,
aunque ya lo sabes,
palabras de pesar
en días de placer;
que aunque tan grandes deudas
en pajas las cobres,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Deja en tierno llanto,
divino Emmanuel;
que perlas entre pajas
se pierden sin por qué.

No piense vuestra Madre
que ya Jerusalén
previene sus dolores
y llora con José;
que aunque pajas no sean
corona para rey,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Nov 13

Poemas cortos para Bebes

Caminito de mi escuela,
te quisiera preguntar
una pregunta difícil
que no se contestar.

Caminito de dos puntas
no se cual me gusta mas
porque en una está la escuela
y en la otra mi mamá.

-º-

Una niña tengochiquita y bonita
que no tiene sueño y a mí me lo quita.

Yo no quiero dormirla
dormirla quisiera.

Ella abre los ojos
y juega que juega.

Tengo una casita con techo marrón
con dos ventanitas mirando hacia el sol

Para entrar en ella toco el llamador
abre mi mamita y así entro yo.

-º-

La loba, la loba;
le compró al lobito
un calzón de seda
y un gorro bonito.

La loba, la lobasalió de paseo
con su traje rico
y su hijito feo.

La loba, la loba vendrá por aquí,
si este niño mío no quiere dormir.

Nov 10

Corderito

Corderito mío,
suavidad callada:
mi pecho es tu gruta
de musgo afelpada.

Carnecita blanca,
tajada de luna:
lo he olvidado todo
por hacerme cuna.

Me olvidé del mundo
y de mí no siento
más que el pecho vivo
con que te sustento.

Y sé de mí sólo
que en mí te recuestas.
Tu fiesta, hijo mío,
apagó las fiestas.

La Madre Triste

Duerme, duerme, dueño mío,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.

Duerme, duerme y en la noche
seas tú menos rumor
que la hoja de la hierba,
que la seda del vellón.

Duerma en ti la carne mía,
mi zozobra, mi temblor.
En ti ciérrense mis ojos:
¡duerma en ti mi corazón!.

Oct 19

Poemas cortos para niños

Semilla

Semillita, semillita,
que en la tierra se cayó
y dormidita, dormidita
en seguida se quedó.

¿Dónde está la dormilona?
un pequeño preguntó
y las nubes respondieron:
una planta ya nació.

Semillita, semillita,
que recibiste calor
para dar una plantita,
muchas hojas y una flor.

Hojitas

Hojitas de oro
que el viento soplo;
corren por el bosque
corren como yo.

Dejaron desnudo
al amigo árbol
las primeras lluvias
vendrán a bañarlo.

Ay, pero, que frió
tendrá el pobrecito…
mejor estaría
bien abrigadito.

El Oso Julián

Le puse de nombre
el oso Julián
lo senté en mi cama
que quieto esta.

Es todo de felpa
color azafrán
y tiene sus ojos
de negro cristal.

Lo miro y sonríe
¿no quieres jugar?
mi osito de felpa
que quieto estas.

Le toco la cara
lo quiero besar
que nariz tan fría
se va a resfriar.

Lo pongo en la cama
lo abrigo… ya está
esta dormido mi oso Julián.

Buen viaje

Con la mitad de un periódico
hice un barco de papel,
que en la fuente de mi casa
va navegando muy bien.

Mi hermana con su abrigo
sopla que te sopla sobre él
¡ muy buen viaje !¡ muy buen viaje !
barquito de papel.

Sep 4

Poema a La tristeza de un niño

Era un niño triste
que vivía en penurias
pasaba hambre y frío
abrazado por la noche oscura.

Vivía solitario en el mundo
por que no existía nadie
en esta vida que de él se apiadara,
este niño igual sonreía, sin importar
las adversidades de la vida,
regalaba una bella sonrisa a la gente
cada día, para poder ganarse un pan.

El dolor lo llevaba dentro,
como un fuego grande que lo consumía,
pero manteniendo la esperanza
de ser amado algún día, siempre vivía.

Los niños nacen para ser amados
crecen para ser protegidos
viven para ser libres como el viento
para poder correr tras sus sueños,
no les quitemos ese derecho,
existen muchos niños como éste en el mundo
que se pierden en la soledad absoluta,
todo puede cambiar con un poquito de amor
que todos podemos dar.

autor: Magaly M.