Una Carta a mi amante
Hola mi querido amor:
Anoche me di cuenta que si la montaña no viene a mí, yo puedo ir a la montaña.
No me atrevía a marcarte, aun no logro desprenderme tantas “idioteces” que aprendí de niño, mi padre siempre nos decía: “ustedes no anden de rogones con las mujeres ” ellas los tienen que valorar.
Todo esto y más, no me permite disfrutar plenamente del aquí y del ahora, de la experiencia presente, y solo me paseo entre el pasado con los recuerdos y en un futuro que quizá nunca será, esto no es vivir, es una seudo existencia.
Sabes, anoche que te dije “te amo de aquí al cielo”, me sorprendió tu respuesta. Hace tiempo me dijiste que a nadie le habías dicho que lo amabas, no sé si te diste cuenta, pero tu respuesta fue “y yo te amo de aquí al cielo de ida y de regreso”, esto para mí fue extraordinario, me ayudó a despejar esa nube de “inquietud” y “malestar” conmigo mismo, hasta podría decirte que mi corazón se enanchó en mi pecho y mi boca figuró una sonrisa, me invadió un sentimiento que no tengo palabras para describirlo.
Luego, buscas en la conversación motivos para reñir, ¡creo y no pienso por ti!, que es una forma de cubrir lo que dejaste escapar, amor ¿tienes miedo a amar?, no te prometo amor eterno, ni me comprometo a amarte toda la vida, solo se que en este momento te amo, no te pido que cargues conmigo o que te amarres a mí, la vida nos puso en el mismo lugar a la misma hora y hubo una magia entre tú y yo, eso fue lo especial, había muchas personas a esa hora y en ese lugar, y solo contigo se despertó algo en mi corazón.

Hay cosas que no puedo cambiar que son parte de mí y otras que son parte de ti; como lo son nuestras familias respectivamente, tampoco es mi intención cambiarlas. Aquí dentro de mí se genera un conflicto, no me permitía tener una “pareja formal” aceptada por la sociedad y amar a otra persona, o sea tú, esto no es mi libertad, la sociedad tiene sus reglas morales, más esto no limita que yo te ame. Y que mi corazón sufra por no saber de ti, y
cuando estamos juntos, también sufría ya que me doy cuenta que me anticipaba a la partida y me perdía del momento de la experiencia total. Queriendo retener tu aliento a mi lado, sin percatarme que al desear retenerlo lo estaba perdiendo.
Estos últimos días fueron fatales para mí, luchando internamente con mi amor “desesperado” por ti y mi “agradecimiento” por ella, yo no sé si a ti te pase lo mismo con tu esposo, la convivencia diaria y el tener “responsabilidades” juntos como son los hijos, te lleven a tener un cariño, respeto y lugar especial para con él, y no tiene que pasarte forzadamente!, yo no amo ya a mi esposa, más me doy cuenta que si le tengo cariño, respeto y tenemos una misión juntos, que son nuestras hijos, la sociedad nos concibe como una pareja y esto mi interior no daba orden, lo cual me causaba un conflicto, me sentía impuro por “tener una pareja y amar a otro”, ¡yo no lo busqué!, la relación con mi pareja se fue enfriando desde hace ya mucho tiempo, hace muchos años que no la beso ya con pasión, como la siento en tus labios, mi cuerpo no vibra como lo hace cuando te tengo en mis brazos, solo con “tocarte” me llevas al “cielo”, mi cerebro condenaba este sentimiento, lo juzgaba de inadecuado, me auto culpaba de “lo peor”, hoy no me siento así, me di a la tarea de hablar con ella lo que estaba pasando conmigo, no me fue fácil, decirle que hacía mucho tiempo le había dejado de amar, le dije también que le tengo cariño y agradecimiento, pero que ya no la amaba, ella me preguntó que si había otra mujer en mi vida, y sabes, no me atreví a hablarle de ti, tuve miedo y esa parte si le negué, le dije que si nos separábamos era porque nuestras actitudes no eran las deseadas, no porque “existiera otra mujer”.
Ella en estos últimos días se ha esforzado por modificar muchas actitudes desagradables, te mentiría si te dijera que es una mala persona, quizá esto me haga más difícil la situación y más grande el sentimiento de culpa. Sé que es parte del proceso, que lo tengo que vivir no hay de otra, mil gracias amor por estar conmigo, llegaste a ayudarme a vivir este proceso, no sé cuanto tiempo estarás aquí, tampoco sé si a ti te suceda lo mismo, solo sé
que te amo y estoy dispuesto a disfrutarlo a lo máximo sin intentar retenerte ni huir de ti, solo me abro a la posibilidad de disfrutar y aprender a tu lado, contigo o sin ti la vida sigue, conmigo o sin mi tu seguirás existiendo, ¿cómo? no sé, solo sé que en estos momentos te amo…
Mil gracias por coincidir y discrepar con mí pensar…