Mar 9

La verdad de un Sueño

Mientras abro la ventana de mi habitación un día lloviendo,
un frio enternecedor recorre mi cuerpo hasta mi corazón;
mientras se oculta en las sombras aquel sujeto muerto de miedo,
me acerco a él pero se aleja,
es una persona hermosa.

Se nota que con un gran corazón
pero en sus ojos se puede encontrar un alma sin ser,
una vida sin vida un ser sin dolor por que no tiene amor.

Mientras que lo miro una lágrima sale de mis ojos sin saber alguna razón,
el se acerca hasta mi rostro apasionadamente,
seca mi lágrima con su dulce mano
y dice: ya no llores más,
ya estoy aquí, no me temas.

De mil labios sale una palabra sin que yo la escuche
y cuando abro y cierro los ojos,
estoy con él, me besa, aparezco en las nubes,
recorriendo la galaxia, me transporta y antes de su última palabra,
hacemos el amor apasionadamente.

Cuando despierto sentada junto a la ventana
pienso será un sueño o será verdad
y cuando agacho la mirada, una rosa en mi mano,
volteo y él estaba allí junto a mi no lo podía creer,
el sentado junto a mi preguntando si estaba bien
y con una sonrisa y una lagrima en el rostro digo:

Muchas gracias.

Enviado por: Aby Jacqueline

Mar 4

Cuerpos en su lecho

En una noche de luna llena,
las palabras se dispersan, como los vientos,
como si fueran pétalos de rosas,
porque, el único lenguaje que se habla,
es el lenguaje del amor y la pasión.

Donde la luz de la luna iluminan,
dos cuerpos, en su lecho,
donde las caricias son como gotas de agua,
que deslizan, hasta meterse en la piel,
de donde la pasión despierta,
y hace que la sangre hace que llegue hasta la cabeza,
donde los besos, son como ricas fresas,
pidiendo el silencio.

Que acaricie la flor de la vida,
y puedan conocer el universo, cuando la miel llena de gozo,
y los gemidos sean como pequeñas luciérnagas,
que llevan la palabra amor,
mientras mis manos acarician los labios,
para que la luz de la luna traspase sus ojos,
dejándolos en blanco, y feliz encanto,
y dando gracias, por recorrer con su suave lengua,
la debilidad que hace suspirar de gozo.

Y luego cuerpo a cuerpo, entre la flor de la vida y falo,
donde los sollozos se pierden entre la brisa fría,
llenando su hermoso vientre que ha hecho erupción,
sintiendo sus cuerpos convulsionados,
del amor que han disfrutado.

Enviado por: Maury

Mar 2

La Caricia Perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos… En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará… rodará…

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?

Autor: Alfonsina Storni

Feb 26

Ojos Café

Tenía grandes ojos cafés,
con esa sonrisa que hacía sentir que todo estaría bien,
con esas dulces caricias que calentaban mi piel.

Tenía grandes ojos cafés
que devoraban, que engañaban,
que me perdían
y en un eterno disparo me destruirían.

Con su olor a perfume de pasión,
con su caminar
y la tierna forma de hablar
él me aniquiló,
él simplemente se llevó
lo poco que tenía,
aquello que decía
que sabía amar, que podía volar.

Con una última mirada,
perdida y demacrada
me dejó, se alejó,
sin decir nada,
en busca de su propia encrucijada,
pero con mi corazón,
pero sin razón.

Tenía tersos labios de miel,
tenia grandes ojos cafés…

Poema enviado por: biio0HazarD

Feb 19

El Beso

Se iluminó la estancia de una venusta gracia
cuando acerqué a tu boca la mía temblorosa,
mientras por tierra y cielo relampagueó mi audacia
cortándole a la vida su más intacta rosa.

¿Qué jugo, di, qué jugo el corazón invoca
tiene como tus labios tan íntimos dulzores?
Mujer, dime: ¿Qué abejas buscaron en qué flores
las mieles trasegadas al panal de tu boca?

¡Oh, beso! con la gloria de tu emoción celeste
comunión de alma y boca, brasa y diafanidad
abriste en el más puro de los espasmos: Este,
a nuestro barro efímero rutas de eternidad.

Tu labio, jardín donde la fiebre es jardinera;
botón de calentura mi labio nunca ahíto,
fundiéronse en las llagas de la inmortal hoguera
para beberse juntos de un beso el infinito.

Autor: Flavio Herrera

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