Jul 24

Para mi Amor

No te amo más
Mentiría diciendo que
Todavía te quiero como siempre te quise
Tengo la certeza,
nada fue en vano.

Siento dentro de mí que
Ya no significas nada
No podría decir jamás que
Alimento un gran amor
Siento cada vez más que
Ya te olvide.
Y jamás usare la Frase
Yo te amo
Lo siento pero debo Decir la verdad
Es muy tarde.
Ahora léelo de abajo hacia arriba.

Enviado por: Luis Alfredo S. D.

Jul 24

Esta noche dejare de soñar contigo
esta noche no voy a llorar más por ti
esta noche yo cantare por toda la vida
esta noche voy a armar una fiesta
donde yo brindare por tu olvido…

Esta noche voy a ser libre de tus recuerdo
esta noche yo te diré adiós como tú a mi
esta noche me valorare a mi mismo
esta noche encontrare a otra que si me valore
esta noche va hacer distinta.

Enviado por: Jorf

Jul 23

Oh gran luna del amor cúbrenos,
su barca y mi barca son sutiles,
ven con tu luz guíanos y únenos,
que nuestro anhelos no sean inútiles.

Vigila cada noche y cada día
para no confundirnos la razón,
recién nos cruzamos en la vía
y queremos ser un solo corazón.

Ayúdanos a no caer en el desamor,
que tan pronto no fracasemos,
el cariño que ha nacido en los dos,
perdure un día, dos, tres y cientos.

Brilla oh gran luna plateada
velando nuestro sueño delicado,
y has que los gorriones al alba
trinen para despertarnos calmados.

Vigila que nadie se entrometa
queriendo separarnos de envidia,
todos saben que el amor comienza
en nuestros corazones con lozanía.

Ayúdanos para que llegue a florecer,
este lazo que nadie nos pueda romper,
oh gran luna no te vayas a perder,
desamparados no sabríamos que hacer.

Autor: LoboGris

Jul 23

El  peregrino encuentra atónito la felicidad inmensa y verdadera.
Aunque, tal vez, tan de pronto y sin buscarla, esboza irreflexivo.
Inconciente de ello, la recibe, la estruja y se abriga en su manto.
Ajeno a  presagios, libérrimo e infinito se sabe. Sacia su sed y extravío.
Al tornársele accesible el cielo, ingresa sin más… la dicha le sonríe…
Encontrando así, lo que jamás alcanzaría. Habría de saberlo entonces.
Mas tarde, incapaz se reconocería para atesorarla y conservarla…

Empieza así, su infernal batalla de sangrientos lustros.
Lamentos, desvaríos incontables e inenarrables lo asaltan.
Desgitanizar quiere un día, a aquella que en antaño tuvo.
Sin detenerse a pensar, si pueda ser recíproca descomunal empresa.
La añoranza y nostalgia lo embargan constantes e inmisericordes.
Ansía consuelo, desasosiego y descanso en su regazo.
Prosiguiendo su camino, si fue camino, acaso…

Precisa andar sus andares, soñar sus sueños, dormir sus siestas.
Embriagarse de sus despertares, que más quisiera.
Abandonarse, sin términos, a su mundo, ahora ignoto.
Ser de ella, otra vez, solo quiere. Apela entero a quimera tal.
Desea cantarle su amor y vida. Volver al inicio, reconvertido, asegura.
Inexorable contempla, inerme, sus solitarios y ajenos balcones.
Todo lo tuvo y nada tiene. ¿Nada le quedará?…

Vuelve entonces, incansable, reincidente, por la calle de su amada.
Aquella que recorrería su vida entera y más.
Y, decidido a todo, arrojado pero nervioso, reaparece en su puerta.
Esperando se abra y poder finalmente decirle lo que nunca antes pudo.
Empero, desolado queda al encontrar solo vacío y desconcierto.
Ella no estaría más, nunca más, dijéronle. No lo acepta.
Mil veces fallece el caminante eterno y pesaroso…

Hoy, impronóstico, contempla incrédulo, expectante su retorno.
Apuesta todo porque aquella posibilidad sea certeza.
Su gloriosa y potente presencia, lo ilumina, lo ciega… lo revive.
¡¡Si, es ella, mi musa y amor sin igual, mi leonzota de tiempos idos!!, exclama.
¡Aquella por quien existí, viví y viviré al fin!, señala convencido…
Aquella de interminables, infatigables y afiebradas búsquedas esquivas.
¿Es posible que mi final haya llegado?, se pregunta incrédulo…

Extasiado, saluda y se inclina ante su increíble, y cuasi fantasmal, arribo.
Su recuerdo siempre latente, trocado presente, lo sobrecoge sin medida.
Trastrabilla ante el profundo impacto, jocundo, intenso en demasía.
Sus voces hablan, gritan… nada se oye…
Sus pasos avanzan ágiles… no se acercan… Más, no se rinde.
Aguarda exangüe, con desaforo, esperanza e impaciencia,
su abrazo  definitivo… la culminación de su búsqueda y penar.

Autor: Jorge Isaac Torres Manrique
El autor dedica el presente trabajo, al amor de su vida, Prof. Edswina Gicele Valencia Pacheco.

Jul 23

Nuestro Amor

T anto tiempo he esperado tu amor, saciando mi soledad con una simple ilusión.
E ntregaste a mí tu corazón cálido y bello como una suave canción.

A marte será mi dicha, cuidarte será un honor y mantenerte a mi lado será toda una misión.
M aldigo al tiempo que prolonga el sufrimiento cuando no estoy a tu lado.
O bligándonos a esperar otro encuentro anhelado.

M i amor por ti no cambiara al pasar de los años.
U sando los recuerdos para permanecer enamorados.
C uantas noches en vela hemos pasado peleando.
H iriendo nuestros corazones y a nuestro amor marchitando.
I magina la vida sin amor y sin pasión.
S ería una vida carente de ilusión.
I nventemos una vida de amor y felicidad.
M anchemos las estrellas de vida y serenidad.
O lvidemos el pasado, vayamos juntos al futuro.

C onozcamos poco a poco las bellezas de este mundo.
H agamos el amor poco a poco y sin prisas.
I ntentemos disfrutar del uno al otro las caricias.
K ilómetros de distancia hemos estado separados.
I maginando a cada momento el vernos abrazados.
Á mame sin prisa, ámame con pasión, ámame como quieras pero jamás abandones mi corazón.

Enviado por: Mariluxitaa
Juntos por siempre Chikio y Chikia

« Poemas Anteriores