Mar 9

Sin Resplandor

Porque siento como si me faltara algo,
a pesar de que hay tanta gente a mí alrededor
solo veo caras vacías y oscuras como una sombra.

Por qué me siento así?
si creo que tengo todo, que me falta?,
por qué me siento así?, que es lo que me falta?,
lo que vacía mi corazón,
amor creo que no es pues me dicen
que me quieren pero siento que no es así.

Entonces, que es lo que me intriga lo que me hace pensar,
que me falta, que es, que es? no se queden callados,
no se alejen, que alguien conteste,
no me dejen sola alguien hable, un eco, una palabra, una canción,
digan algo, porque esta soledad.

Aunque no estoy sola,
de quién es esa sombra tan profunda que veo,
que me falta, porque este vacío
quien eres, no te vayas, no te alejes,
ven aquí no me dejes sola, regresa…
no me dejes, en silencio yo me muero.

Enviado por: Aby Jacqueline

Mar 9

Queriendote

Pensando en ti… añorándote,
la ternura se me aflora por la piel.
siento ganas de abrazarte…
y suspiro por tenerte junto a mí.

Voy buscando con un sueño
donde pueda ver tu rostro
te contemplo junto a mí.

Me hago lluvia entre tus manos
te derramo mis anhelos
al sentir q yo te quiero
desde el fondo de mi ser.

Recordándote en intimidad
se me escapa un sentimiento de amor
se me nublan las miradas
se me embarca de emoción el corazón.

Las palabras q recaen
en las líneas de un poema
ilusiones tan eternas
despertando por tu piel.

Y unos versos tan callados
que se esconden en mis labios
y todo este sentimiento
abarcando mi querer.

Enviado por: Sonase

Feb 26

Frases y Reflexiones de Soledad

En la ciudad callada y sola mi voz despierta una profunda resonancia.

Mientras la noche va creciendo pronuncio un nombre y este nombre me acompaña.

La soledad es poderosa pero sucumbe ante mi voz enamorada.

No puede haber nada tan fuerte como una voz cuando esa voz es la del alma.

En el sonido con que suena siento el sonido de una música lejana.

Y en la energía remota que la mueve siento el calor de una remota llamarada.

Porque mi voz es una chispa de aquella hoguera que eterniza lo que abrasa.

Porque mi amor es una chispa de aquella hoguera que eterniza lo que abrasa.

Para poblar este desierto me basta y sobra con decir una palabra.

El dulce nombre que pronuncio para poblar este desierto es el de Laura.

Las cosas son inteligibles porque este nombre de mujer las ilumina.

Porque este nombre las arranca de las tinieblas en que estaban sumergidas.

Una por una recupera su resplandor espiritual y resucitan.

Una por una se levantan con el candor y la belleza que teman.

La obscuridad desaparece mientras el sueño silencioso se disipa.

Por este nombre de los nombres hasta la muerte sin palabras tiene vida.

Ya no resuena entre las cosas el gran torrente de las noches y los días.

El tiempo calla y se detiene para escuchar esta perfecta melodía.

Mi vida entera permanece porque este nombre que recuerdo no me olvida.

Porque este nombre me sostiene con emoción desde su tierna lejanía.

Cuando mi boca lo ignoraba, la soledad era más honda que el silencio.

Cuando mi boca estaba muda, mi corazón era invisible como el viento.

Se conocía que vivía por la canción que lo tenía prisionero.

Pero vivía en otro mundo; para las cosas de este mundo estaba muerto.

Le pesadumbre de las horas era más íntima que nunca en aquel tiempo.

Porque las noches eran largas; porque los días de las noches eran lentos.

La tierra estaba más obscura porque faltaban las estrellas en el cielo.

El manantial de donde brota la luz que alumbra el corazón estaba seco.

¿Qué hubiera sido de mi vida sin este nombre que pronuncio en el desierto?

¿Qué hubiera sido de mi vida sin este amor que me acompaña desde lejos?

Lejos está la dulce causa del corazón, de la cabeza y de la mano.

Pero su ausencia es la del río, que con la fuente que lo llora vive atado.

Nunca he sentido como ahora la vecindad de la mujer que estoy cantando.

Cuando el amor está presente no puede haber nada escondido ni lejano.

La luz del fuego que me alumbra ¿no es la que alumbra el corazón del ser amado?

La llamarada que me quema ¿no es la del fuego en que se quema sin descanso?

Aunque las leguas se interponen entre nosotros, ya no pueden separarnos.

Porque el amor que vence al tiempo no puede estar sino a cubierto del espacio.

Entre la dicha y mi existencia la diferencia que hubo ayer se va borrando.

El ser que nombro es el que, siendo, me da una vida sin dolor ni sobresalto.

Enviado por: Mariel

Feb 9

Pensamientos de desamor

“Subiré al cielo sólo para darle fuego, perseguiré a todos los ángeles, los dejaré ciegos agonizando, les arrancaré las alas y les cortaré la garganta, y aún así en todo el paraíso, no se oirán tantos gritos tan funestos como los que me torturan día a día en mi interior, a causa de tu traición.”

“Los incesantes alaridos que taladran cada oído del Infierno, son la canción de cuna del Demonio.”

“Mi anhelo sería ver tu cara putrefacta a causa de tu llanto, tu boca ensangrentada de tanto gritar. Quiero que sufras tanto que tu último grito le parta el corazón hasta al mismísimo Belzebú.”

“¿Me preguntas cómo puedo ignorar ese sitio de mi corazón donde te guardaba? Tu traición, tu egoísmo, fueron para mí como una puñalada, que dio directamente en ese lugar en mi corazón, tú te suicidaste en mi corazón, y sólo a mi es al que realmente le dolió.”

autor: Tanausú

Dic 13

Poema Lapida de soledad

La soledad existente en mi alma,
acompaña ahora mis otoños que estampan
en cada tardes frías la ausencia
en mis sabanas ya vacía de sonidos
y de calor de besos abandonados

Abro mis manos para que el ruiseñor
que me acompaña cada mañana
vuele a deleitar otra distancia,
otro cielo y no muera de dolor
por esta soledad sin armonía

Tiño mis labios del color de ausencia,
escondo mi voz, libero mis sueños,
cierro mis ojos con lagrimas marchitas.
Ahora también los inviernos me atosigan
buscando tu calor en mi cuerpo,
pero hoy más que nunca
sus hiedras mueren entre las flores
de mis senos ya inertes de pasión

Llega la luna y con ella
la misma soledad que quema mis pupilas
y besan mis mejillas en esta lapida
de deseos ya muertos, donde ahora
descansa esta alma marchita.

Poema enviado por: Giali

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